MUY BIENVENIDOS TODOS

Del mismo modo que un jardinero cultiva su terreno quitando las malas hierbas, plantando las flores y frutos que necesita, así puede un ser humano, cuidar el jardín de su mente, limpiandolo de todos los malos, inútiles y limitantes pensamientos, cultivando hacia la perfección las flores y los frutos de pensamientos correctos, positivos, útiles y puros.”

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miércoles, 24 de octubre de 2012

TALVEZ..










TALVEZ...       

"Talvez yo envejezca demasiado rápido. Pero lucharé para que cada día haya valido la pena. Talvez yo sufra innumerables desilusiones en el correr de mi vida. Pero haré que ellas pierdan importancia ante los gestos de amor que encuentre. Talvez yo no tenga fuerzas para realizar todos mis ideales. Pero jamás me consideraré derrotado.

Talvez en algún instante yo sufra una terrible caída. Pero no quedaré por mucho tiempo mirando hacia el suelo.

Talvez un día el sol deje de brillar. Pero entonces me iré a bañar en la lluvia.

Talvez un día yo sufra alguna injusticia. Pero jamás asumiré el papel de víctima.

Talvez yo tenga que enfrentar algunos enemigos. Pero tendré humildad para aceptar las manos que se extenderán en dirección mía.

Talvez una de esas noches frías, Yo derrame muchas lágrimas. Pero no me avergonzaré por ese gesto.

Talvez sea engañado innumerables veces. Pero no dejaré de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza.

Talvez con el tiempo yo perciba que cometí grandes errores. Pero no desistiré de continuar mi camino. Pero aprenderé que aquellos que realmente son mis verdaderos amigos, nunca estarán perdidos.

Talvez con el correr de los años yo pierda grandes amistades. Pero continuaré plantando la semilla de la fraternidad por don desea que yo pase.

Talvez algunas personas deseen mal para mí. Talvez yo quede triste al concluir que no consigo seguir el ritmo de la música. Pero entonces, trataré que la música siga el compás de mis pasos.

Talvez yo nunca consiga ver un arco-iris. Pero aprenderé a diseñar uno, auque solo sea dentro de mi corazón.

Talvez hoy yo me sienta débil. Pero mañana recomenzaré de nuevo, aún si es de una manera diferente.

Talvez yo no aprenda todas las lecciones necesarias. Pero tendré la conciencia que las verdaderas enseñanzas ya están grabadas en mi alma.

Talvez yo me deprima por no ser capaz de saber la letra de aquella música. Pero quedaré feliz con las otras capacidades que poseo.

Talvez la voluntad de abandonar todo se vuelva mi compañera. Pero en vez de huir, correré tras aquello que anhelo.

Talvez yo no tenga motivos para grandes celebraciones. Pero no me dejaré de alegrar con las pequeñas conquistas.

Talvez yo no sea exactamente quien gustaría ser. Pero pasaré a admirar quien soy. Porque al final sabré que, aún con incontables dudas, soy capaz de construir una vida mejor. "todavía no llega el fin " Y si aún no me convencí de eso, es porque como dice aquel dicho: Porque al final no habrá ningún " talvez " y si la certeza. . . . . . De que mi vida valió la pena y que yo hice lo mejor que podía".

¿Es posible cambiar?










Cuando afirmas ¡así soy yo! te reconoces como una expresión de vida con características estables y firmes. Pero, si miras un poco más de cerca, observarás que aquello que defines como tu identidad se asemeja más a una grabación prefabricada, que ni siquiera es tuya. Dices ¡así soy yo! y te refieres es a las creencias que te inculcaron tus padres, al implante cerebral que te hicieron las estructuras sociales y religiosas vigentes, a las huellas indelebles dejadas por la educación que recibiste y a las impresiones que te han marcado desde que estabas en el vientre de tu madre. ¡Tu ego, como entidad, no existe!. Tu personalidad se construyó mediante la imitación y la repetición de interpretaciones y hábitos de otros seres, que vivieron a tu alrededor y plasmaron su colección de miedos, juicios y expectativas en el disco duro de tu dócil memoria. ¿Cómo puedes decir entonces que no es posible cambiar lo que en resumidas cuentas es postizo?

Cada mañana miras tu propia imagen en el espejo y la figura que ves te parece permanente. ¡Pero no lo es!. Internamente, a niveles moleculares, existe renovación constante, hay unas células que mueren y otras que nacen. Todo en tu ser es cambio en acción: tu corazón bombea sangre nueva, los pulmones reciben cada momento un nuevo aliento. Vida es equivalente a continuo movimiento, mientras que quietud e inacción son características de muerte. ¿cómo puedes entonces pretender que no haya cambios?

Cuando no fluyes con el cambio, corres el riesgo de congelarte dentro de un sistema de creencias y atrincherarte en la cruzada de hacer prevalecer lo conocido. Pero, el universo tiene otros planes, en el momento en que te encuentres estancado, se encargará de provocar una crisis para romper tus viejas estructuras y forzarte a avanzar más allá de ti mismo. Crisis significa reajuste, encontrar nuevas formas de percibir, y revaluar los hábitos. Si estás atrapado en condiciones internas o externas que no quieres ver, o en conflictos que no estás interesado en resolver, entonces el único camino abierto para que despiertes es mediante una crisis. Cuando el evento más inesperado haga impacto en tu vida, el golpe te obligará a cuestionar actitudes y a trazar objetivos diferentes. Te dará el impulso adecuado para descontinuar las viejas formas de operar y crear otras nuevas más armónicas.

Las crisis, igual que las enfermedades, pueden ser evitadas, si estamos enfocados en prevenirlas. Cuando la primera manifestación de negatividad sale a superficie, sea por el deterioro de una relación cercana, una enfermedad, o por dificultades económicas, o profesionales, entonces ¡ojo!, ya has recibido la primera señal de que tomaste la ruta equivocada. Busca en tu interior que es lo que asumes como cierto y no lo es, porque toda experiencia dolorosa es el producto de un pensamiento distorsionado. Revisa actitudes, y establece nuevas prioridades. Es entonces cuando debes preguntarte: ¿qué es aquello que debo corregir en mi mismo?. Ten en cuenta que todos los bloqueos interiores generan bloqueos exteriores, que se manifiestan como: oposición, obstáculos, choques y conflictos.

Cuando sientas un deseo genuino de cambiar, toma en cuenta que este surge desde lo más profundo de tu ser. Si tienes la humildad de reconocer lo que verdaderamente eres, sin caretas, ni excusas, y sobre todo sin culpar a los demás por tus reveces, formarás el primer eslabón de tu cadena ascendente. La tarea, que para ti comienza, es la de la transformación de ti mismo. Seguramente fallarás en tus primeros intentos, porque, igual que un niño, necesitas repetir la misma lección innumerables veces antes de poder asimilarla. Pero una experiencia vale más que mil palabras, aprendes por "error, corrección y acierto". El cambio positivo se dará cuando llegues a desearlo con todo tu ser, y aceptes las vivencias de cada día como tu entrenamiento.

Existe la posibilidad de reprogramar el subconsciente, que es tu disco duro, con una visión nueva de ti mismo. Por ejemplo: si inconscientemente te domina "el miedo a perder", te tornarás autoritario, impaciente, agresivo y no estarás satisfecho sino imponiendo tus puntos de vista a todo el mundo. Para suprimir esas características indeseables, necesitas trabajar en adquirir tolerancia. Con una frase de negación puedes borrar lo viejo, repítela muchas veces hasta que se fije internamente: "Nada, ni nadie tiene la capacidad de molestarme, cuando las cosas no resultan como yo deseo". Luego construyes tu nueva actitud repitiendo la afirmación opuesta: "Yo estoy dispuesto a aceptar los derechos de los demás. Yo soy amorosamente tolerante". Las frases pueden cambiarse, según sean tus necesidades. Pero la magia depende es de la constancia en el trabajo, porque repitiendo aprendiste, y repitiendo debes desaprender lo que debe ser descartado.

miércoles, 17 de octubre de 2012

el amor,,,,,,,,,,,



El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible. 

El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.