por amor a ellos



Esta nueva sección de "Nuestra edad" tiene como finalidad meditar acerca del trato que le damos a esas personitas en su mayoría inexistentes en nuestro diario correr, débiles, abandonados, olvidados en su mundo de soledad y casi siempre acompañados de enfermedad.
Nuestros ancianos son grandes tesoros de sabiduría que dejamos pasar sin voltear siquiera a verlos, sin preguntar si necesitan algo, que muchas veces, sin gran esfuerzo, le podemos proporcionar.
Personas que todo nos lo han entregado, seres humanos que por su misma entrega y enseñanzas merecen vivir felices. ¿Qué tanto hacemos por ellos? ¿Qué tanto deseamos realizar por darles la vida de dignidad y respeto que merecen? Ellos nos necesitan, no hay que olvidarlo nunca. Tampoco hay que olvidar que algún día nosotros necesitaremos lo que hoy nos negamos a dar.
A todos mis amigos de la Tercera Edad quiero decirles que les abrazo y respeto. ¡Gracias! Dios los bendiga.

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